22.3.10

La feria ¿más importante?


Cuando se escucha que la Feria del libro del Palacio de Minería (FILPM) tuvo record de asistencia uno se pregunta si será cierto que los mexicanos no leemos. Con 131 mil 687 fue ésta más exitosa que la anterior ya que se recibieron 13 mil visitantes más, un fenómeno extraño ya que en un país donde se leen en promedio 2.9 libros por año, en el caso de los mayores de 12 años, no se esperaría que eventos culturales y de promoción del libro tuvieran incremento en su afluencia.

Nada que ver por supuesto con la FIL (Feria internacional del libro de Guadalajara) que sólo el año pasado recibió a más de 600 mil visitantes, pero sí es de mencionarse que la feria más importante de la industria editorial en la capital haya mejorado su asistencia. La FILPM, organizada por la Facultad de Ingeniería de la UNAM, conjuntó a más de 600 editoriales y organizó más de mil actividades culturales, de las cuales 35 por ciento pertenecieron diréctamente a la máxima casa de estudios.

El importantísimo evento cultural fue calificado por el director de la Facultad, Gonzalo Guerrero Zepeda, como un evento de máxima prioridad ya que promociona la lectura y al hacerlo contribuye a abatir el analfabetismo. Pero ¿será cierto? Serán las ferias una forma de abatir el analfabetismo y contribuir a la propagación de la cultura. No se sabe por completo, si bien con asistencia record, la feria per se no ayuda a solucionar el problema porque no alteran los hábitos de lectura de la población.

El libro se puede poner al alcance de la mano, pero si la mano no se extiende para tomarlo no sirve de nada. Según estudios recientes el 39.9 por ciento de los mayores de 15 años no leen ni un libro al año, y de los pocos que leen la mayoría no colocan a la literatura como favorita. Inclusive, de acuerdo a la UNAM existe un buen número de universitarios que consideran tortuoso el acto mismo de leer y no hayan interesantes aqueyas lecturas que son obligatorias para sus carreras.

Sí, es importante hacer promoción y difusión cultural, pero si no se modifican o atacan de raiz los problemas de educación y creación de háb itos de lectura las ferias quedan simplemente en ferias y estrafalarios actos donde, eso sí, las editoriales acusan de sus problemas y la falta de atención que se les da. Por cierto, si el acto era tan importante por qué ni Ebrard, ni Saírez ni Narro se dignaron a aparecerse en él.

7.3.10

La web estructura la conciencia


El Internet ha modificado las estructuras con las que se socializa la información, ha destruido por completo el concepto existente de inmediatez, ha creado todo un nuevo mundo en el que circula la información; Internet blande la bandera de lo digital. El soporte digital sustituye progresivamente el analógico y a medida que esto sucede modifica y renueva la información y la forma en que esta se recibe:

“hoy es incuestionable la supremacía de lo digital, y si a lo largo de nuestra historia un cambio de tecnología comunicativa supuso evolución en las formas de vida, ¿qué nos puede deparar lo digital?”[1]

Pues lo digital sí se ha vuelto de sumo importante en nuestras vidas, Cassany lo veía todo desde la perspectiva del año 2000, pero nosotros 10 años después no sólo vemos con ojos de verdad sus premisas, sino que podríamos tranquilamente hablar de que sólo vio el principio; aún le falta mucho.

Pero bueno, alejémonos por un momento de las premisas cuasi futurísticas, en su momento, de Cassany y abordemos una particularidad importante de la relación soporte y escritura, la particularidad que las une y que modifica las relaciones de éstas con el ser humano: la conciencia. La escritura en su momento cambió la relación del ser humano con el conocimiento al situarlo en un espacio físico y destruir su temporalidad, ahora el Internet hace lo mismo, pero de forma exponencial.

La conciencia se ve modificada al tener que adaptarse a una nueva manera de recibir la información, aquello escrito no es refutable, por lo menos no de una forma directa e instantánea, no existe una construcción tipo diálogo y se destruye la noción de tiempo, la escritura descontextualiza, priva y al mismo tiempo impone.

Pero he ahí la magia de Internet, ya que al conjugar un sinnúmero de características multimedia contrarresta esta forma de conceptualizar a la información, ya que impulsa a la plataforma analógica a otros ámbitos. En su mayoría las nuevas capacidades que otorga lo digital nos permite contextualizar un mundo que antes se encontraba restringido y confinado al libro o al casete.

La circulación de la información en Internet es rápida y poco estable, en un momento se encuentra uno viendo la nota de ocho en el periódico nacional y al siguiente, y por medio de las conexiones existentes, estamos viendo un video de interés general en youtube.

Así mismo se desjerarquiza el control informático, se crean comunidades gigantescas que gestionan datos afines a sus intereses, también se construyen discursos y se destruyen individuos, es tal vez una panacea, un placebo espontáneo que contrarresta la triste idea de la eternidad que representa la escritura, sobre todo el libro, la era de la inmediatez necesita gestiones prontas que nos permitan conocer una fracción de la realidad.

El Internet llegó para quedarse y para recordarnos que nuestra mente ya no puede solo vivir en un ámbito informático. Ahora necesitamos de todas las clases de información posible, mientras más rápido mejor, el análisis se deja a un lado. La escritura en un principio era la preponderancia de la locución y del discurso, con las nuevas tecnologías el discurso pasa a un segundo plano y los datos se convierten en lo importante.

Fuentes de Consulta

Ong Walter, Oralidad y escritura Tecnologías de la palabra, 2a reimpresión FCE, México, 1997.

Daniel Cassany, De lo analógico a lo digital El futuro de la enseñanza de la composición, Vida y Lectura: Revista latinoamericana de lectura. Año21, No 2, Junio 2000.



[1] Daniel Cassany, De lo analógico a lo digital El futuro de la enseñanza de la composición, Vida y Lectura: Revista latinoamericana de lectura. Pág. 3.