7.3.10

La web estructura la conciencia


El Internet ha modificado las estructuras con las que se socializa la información, ha destruido por completo el concepto existente de inmediatez, ha creado todo un nuevo mundo en el que circula la información; Internet blande la bandera de lo digital. El soporte digital sustituye progresivamente el analógico y a medida que esto sucede modifica y renueva la información y la forma en que esta se recibe:

“hoy es incuestionable la supremacía de lo digital, y si a lo largo de nuestra historia un cambio de tecnología comunicativa supuso evolución en las formas de vida, ¿qué nos puede deparar lo digital?”[1]

Pues lo digital sí se ha vuelto de sumo importante en nuestras vidas, Cassany lo veía todo desde la perspectiva del año 2000, pero nosotros 10 años después no sólo vemos con ojos de verdad sus premisas, sino que podríamos tranquilamente hablar de que sólo vio el principio; aún le falta mucho.

Pero bueno, alejémonos por un momento de las premisas cuasi futurísticas, en su momento, de Cassany y abordemos una particularidad importante de la relación soporte y escritura, la particularidad que las une y que modifica las relaciones de éstas con el ser humano: la conciencia. La escritura en su momento cambió la relación del ser humano con el conocimiento al situarlo en un espacio físico y destruir su temporalidad, ahora el Internet hace lo mismo, pero de forma exponencial.

La conciencia se ve modificada al tener que adaptarse a una nueva manera de recibir la información, aquello escrito no es refutable, por lo menos no de una forma directa e instantánea, no existe una construcción tipo diálogo y se destruye la noción de tiempo, la escritura descontextualiza, priva y al mismo tiempo impone.

Pero he ahí la magia de Internet, ya que al conjugar un sinnúmero de características multimedia contrarresta esta forma de conceptualizar a la información, ya que impulsa a la plataforma analógica a otros ámbitos. En su mayoría las nuevas capacidades que otorga lo digital nos permite contextualizar un mundo que antes se encontraba restringido y confinado al libro o al casete.

La circulación de la información en Internet es rápida y poco estable, en un momento se encuentra uno viendo la nota de ocho en el periódico nacional y al siguiente, y por medio de las conexiones existentes, estamos viendo un video de interés general en youtube.

Así mismo se desjerarquiza el control informático, se crean comunidades gigantescas que gestionan datos afines a sus intereses, también se construyen discursos y se destruyen individuos, es tal vez una panacea, un placebo espontáneo que contrarresta la triste idea de la eternidad que representa la escritura, sobre todo el libro, la era de la inmediatez necesita gestiones prontas que nos permitan conocer una fracción de la realidad.

El Internet llegó para quedarse y para recordarnos que nuestra mente ya no puede solo vivir en un ámbito informático. Ahora necesitamos de todas las clases de información posible, mientras más rápido mejor, el análisis se deja a un lado. La escritura en un principio era la preponderancia de la locución y del discurso, con las nuevas tecnologías el discurso pasa a un segundo plano y los datos se convierten en lo importante.

Fuentes de Consulta

Ong Walter, Oralidad y escritura Tecnologías de la palabra, 2a reimpresión FCE, México, 1997.

Daniel Cassany, De lo analógico a lo digital El futuro de la enseñanza de la composición, Vida y Lectura: Revista latinoamericana de lectura. Año21, No 2, Junio 2000.



[1] Daniel Cassany, De lo analógico a lo digital El futuro de la enseñanza de la composición, Vida y Lectura: Revista latinoamericana de lectura. Pág. 3.

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