6.5.10

Infinitas posibilidades




Bien, alcanzamos el punto en el que por fin vamos a hablar en específico del libro; el fabuloso objeto de deseo. El libro es el fin último del proceso editorial, en cualquiera de sus instancias, podemos dividir su composición en 3 partes principales: componentes estructurales, componentes físicos y componentes estilísticos.

Componentes estructurales del libro:

-Cubierta o primera de forros: contiene autor, título y subtítulo, número de volumen o tomo, nombre de la obre y de la editorial.

-Segunda de forros: generalmente va en blanco pero a veces la usan como espacio publicitario.

-Páginas falsas o de respeto: páginas 1 y 2.

-Falsa portada.

-Contraportada.

-Portada: página 5 generalmente, debe llevar datos importantes como el nombre del autor, el título y subtítulo, nombre y logo editoriales; lugar o lugares donde se encuentra la editorial.

-Página legal: página 6 generalmente, contiene el nombre del propietario de los derechos, la fecha de publicación, nombre y domicilio editoriales; el ISBN; leyenda de fabricación del país.

-Dedicatoria.

-índice general.

-Texto: cuerpo escrito del libro. Siempre debe comenzar en una página impar.

-Apéndices o anexos.

-Cuadros y material gráfico.

-Notas: comentarios o referencias.

-Bibliografía.

-Vocabulario o glosario.

-Índice analítico.

-índice de láminas.

-Índice general (puede).

-Colofón: Disposiciones legales, nombre y dirección del impresor, fecha en que se terminó de imprimir la edición y número de ejemplares. También puede agregar datos sobre el tipo de papel y otros aspectos técnicos.

-Tercera de forros: Se deja en blanco, se puede usar con fines publicitarios.

-Cuarta de forros: Presentación del libro, datos que alleguen elementos de juicio al probable comprador.

Propiedades físicas:

-Papel: El tamaño del papel depende en forma directa de las medidas en que se producen las distintas clases de papel. En la antigüedad los tamaños de papel eran distintos por editor e impresor, lo que hacía caótica la posibilidad de producir libros del mismo tamaño. Actualmente existe una estandarización en las medidas del papel, basándose en la cantidad de dobleces que tiene el papel, por ejemplo una cuartilla es un pliego doblado 4 veces sobre sí mismo.

Las distintas clases de papel determinan la posibilidad de impresión en rotativa o de otras formas. El papel de imprenta se divide en dos: naturales y size press (cuchés y satinados). Si la obra abunda en ilustraciones es mejor el papel satinado, si no se puede optar por uno liso común, como un bond cultural.

Terminología del papel y libros: Hoja, página, pliego, plieguiecillo, cuartilla, octavilla, folleto, hoja suelta, corte (superficie exterior de las hojas de un libro cerrado), lomos (parte donde se cosen o pegan los pliegos de un libro), tapas.

Propiedades estilísticas (elementos tipográficos):

-Caja o mancha tipográfica: espacio que ocupa la página sin márgenes.

-Cornisa: folio explicativo en la parte superior.

-Folio: numeración consecutiva de las páginas.

-Márgenes.

-Descolgados.

-Sangrías y párrafos: Los párrafos pueden estructurarse de tal forma que sea más sencillo leer el texto.

Todos estos elementos crean un sin fin de posibilidades con las que los editores pueden jugar, al fin y al cabo el libro es una creación cuyo principal elemento es la creatividad.

La construcción del libro


La producción del libro es la parte donde se va a crear físicamente el ejemplar que va a llegar al usuario. La empresa editorial se separa de las imprentas porque difícilmente se podrían mantener como una sola. Por lo tanto el proceso de producción es muy importante y debe ser rigurosamente vigilado, a su vez se deben considerar todos los detalles posibles para evitar una falla, ya que durante la impresión una falla se multiplica por la cantidad de ejemplares elaborados.

Existen 3 partes importantes dentro del proceso:

1) Composición: La composición es la parte del proceso en la que se crea el arreglo de las palabras que se van a usar para la impresión; la hechura de la página y junto con ella el texto. La composición comprende varios tipos de técnicas distintas, pero desde la invensión de los tipos móbiles en oriente y posteriormente en occidente con Gutenberg ha existido una revolución dentro de la imprenta. En la actualidad existen distintos tipos de impresión:

-Composición manual: La composición manual es la manera más típica de creación de un texto, el problema de esta técnica es que es un poco vieja y salvo las imprentas chicas ya casi ninguna lo utiliza. El problema de la composición manual es que depende de un tipógrafo, por lo que el proceso está supeditado a una persona cuya capacidad física para transcribir en las piezas metálicas el texto corregido es restringida y mucho más si no utiliza maquinaria.

Otro problema que se presenta con la composición manual es la incapacidad de hacer todas las piezas metálicas que se van a usar para imprimir, entonces se hace por tandas lo que hace mucho más lenta la producción.

-Monotipo: El monotipo es la variante de la composición manual en la que se crean tipos individuales para cada letra. Los obreros encargados de este proceso hacen una transcripción tipográfica mediante una perforadora de papel que después servirá para hacer moldes de cada pieza en particular.

-Linotipo e intertipo: El linotipo es muy parecido al monotipo pero su diferencia radica en la posibilidad de crear renglones completos del escrito, pero si existe un error dentro de la pieza metálica se tiene que refundir y hacer.

Fotocomposición: La fotocomposición responde a la variante off set de la impresión tipográfica, que utiliza métodos cercanos al revelado fotográfico. La composición se hace en película o en papel fotográfico y se utilizan éstas para crear placas que se usaran para la impresión.

Desktop publishing: El uso de las computadoras se inaguró con esta variante de la impresión. Mediante procesadores de texto y una impresora laser se crea una placa que será usada para impresión.


Impresión: Es la aplicación de cualquier tinta a un papel. Existen distintos tipos de impresión:

-Letterpress: El uso de tipos metálicos para impresión en el papel es probablemente el truco más viejo que existe. Esta forma de impresión mecánica ha ido evolucionando, ahora las piezas que se entintan no son metálicas y muchas veces se crean moldes en placas con relieve que presionan pliegos completos.

-Litografía: En la impresión litográfica se usan placas sin relieve para imprimir en pliegos. La impresión litográfica se usa mediante rodillos entintados que pasan las figuras a los pliegos. Existen las variantes mecánicas de f ábrica que son automaticas y una versión pequeña que abarca cuatro hojas, muy económica e ideal para crear sus escritos revolucionarios favoritos.

Las ventajas del off set es que mediante la película o placa se pueden hacer muchas reproducciones y no se necesitan volver a hacer, entonces las colaboraciones entre editoriales son más comunes.

-Xerografía (de Xerox): El uso de maquinaria electrónica como una fotocopiadora que mediante electroestática reproduce las imágenes puede reducir en tiempos increíbles la copia o hechura de un texto más pequeño.

-Serigrafía: La serigrafía utiliza una malla para la fijación de tintas en una superficie. Sus ventajas son las de una impresión que puede llevar color, el problema es que no sirve para producción en masa o para el libro completo, simplemente para las ilustraciones o un cartel.

Encuadernación: Los libros necesitan de una estructura para poder leerse, la encuadernación proporciona un cuerpo fijo al libro que de unidad a los pliegos y que proteja a las hojas del desgaste propio del uso.

-Americana: es en la que se aplica un pegamento a los pliegos para poder unirlos.

-Rústica: mucho más cara que la americana implica que se unan los pliegos mediante un hilo que los sujeta. Mucho más fina también, en la actualidad sólo se usa con ediciones un poco más caras.

Todo el proceso de elaboración del libro tiene contemplado el uso de ciertos papeles y materiales para construir en su totalidad el libro, como ya hemos visto el papel debe acomodarse a las necesidades de la publicación.


Diseños semánticos


Hablemos del diseño, el diseño es prácticamente un arte, combina posibilidades de comunicación con optimización de costos y un enfoque en el lector, siempre en el lector. Como hemos mencionado anteriormente el corrector sirve para coordinar los esfuerzos de cuatro de los participantes en el esfuerzo de producción editorial: editor, diseñador, tipógrafo e ilustrador.

Pues después de la ardua labor de corrección es pertinente entrar en una etapa más de diseño del libro, más enfocada a su presentación física no tanto a su legibilidad y coherencia semántica, en el texto. El diseñador sea de la empresa o uno contratado para cierto libro, debe de tomar en cuenta todo el trabajo del corrector para poder redondear el trabajo.

Si el diseñador fuera un ignorante en cuanto a la temática del libro, la editorial para la que trabaja o el público al que va dirigido todo podría terminar en desastre. A sí mismo el trabajo del corrector debe ser tomado completamente en cuenta ya que ha unificado la mayoría de las decisiones en cuanto a las ilustraciones, la tipografía y edición del manuscrito.

El diseño tiene que cumplir los siguientes requisitos:

-Legible y claro.

-Diseño apropiado de acuerdo a temática, ni modo que tengamos un libro que hable de plantas y en la portada haya una imagen de una carnicería.

-Atractivo artístico.

-Economía para la editorial y para el lector.

-Viabilidad de la impresión.

El diseñador también debe de calcular especificaciones técnicas como el tamaño del libro, el tipo de papel, el material de la portada y forros, etc. En el caso de las ediciones de bolsillo se debe cuidar mucho la calidad del trabajo, ya que, al disminuir costos se puede perder todo el trabajo de edición, se tiene que cuidar que a pesar de ser libro baratos cumplan con ciertos requerimientos que faciliten su lectura y comprensión.

Desde la portada hasta la contraportada el diseño otorga coherencia semántica al trabajo de edición, es importante recordar esto ya que si no sería obviar un arduo trabajo que nos presenta un libro limpio y apropiado que podemos disfrutar por su diseño y contenido.

La ultracorrección y el buen español


Cada autor tiene un estilo. El estilo se ve sujeto a influencias externas al sujeto como su nivel socioeconómico, el lugar donde nació, su idioma materno y los demás idiomas que conoce, su cultura general, etc. Todo esto da pie a que durante la creación de un texto se utilicen distintos términos, neologismos y préstamos lingüísticos; todos los textos y el uso de la lengua en ellos es distinto.


El trabajo del corrector se vuelve mucho más difícil al momento de tomar decisiones pertinentes sobre esta clase de cuestiones. Si el autor es chicano probablemente utilizará muchos más términos del inglés o inclusive derivaciones del inglés como parquear o troca, ambas adaptaciones de parking y truck respectivamente.


Si el autor es un especialista en cierto tema cuya jerga proviene de otras latitudes en donde se han hecho la mayor parte de aportaciones académicas o técnicas podría usar términos en otro idioma, por ejemplo, un sociólogo podría usar términos franceses o alemanes para describir ideas que en el español no podría con una sola palabra como Zeitgeist o Geistwissenchaften, espíritu del tiempo y ciencias del espíritu respectivamente.


Por eso recae en el corrector una mayor responsabilidad, la de poder mantener las ideas del autor sin destrozar la lengua en la que se está escribiendo el texto. En el caso del español mexicano existen muchos problemas, dado los modismos y el uso coloquial tan particular los correctores necesitan un bagaje muy amplio para poder tomar decisiones sobre la redacción de los textos.


Clásicos como el venía por… o su casa de él. Que son cosas que en otras regiones del mundo, aún hispano parlantes, podrían parecer extrañas pero que en el contexto mexicano son correctas; nadie quiere un excesivo purismo. Al editar un libro se tiene que cuidar mucho estos detalles, porque la inclusión de demasiados préstamos lingüísticos puede destruir la esencia de un texto, pero la excesiva pureza gramatical puede destruir, semánticamente, a una oración.


Por eso es tan importante que se tome en cuenta todos los aspectos posibles al momento de hacer un libro, ya sea a quien va dirigido, quién lo escribe y para qué lo escribe. Todo esto es la ultracorrección del manuscrito y si fuera necesario ser más meticuloso se tendría que ser para poder ofrecer un producto de calidad.

Errores más errores menos


En la historia de la empresa editorial no ha existido un manuscrito que al ser entregado por el escritor no necesite ser corregido. Por esa razón existen los correctores, éstos son curiosos profesionales quienes buscan a toda costa que el escrito llegue de la mejor forma posible a la imprenta, sin errores ni inconsistencias.


Su trabajo es arduo y necesita de mucha preparación, pero sobre todo necesita de que el corrector mantenga una distancia con el escrito, ya que su responsabilidad es ver los errores que el autor no puede por apego a la obra. El trabajo de revisión y corrección se vuelve exhaustivo y completamente necesario para que el libro sea de la mejor calidad. Cuando no se necesiten los servicios del corrector se corre el riesgo de arruinar la obra.


Para que el corrector lleve a buen término su trabajo debe considerar estos aspectos; debe de pasar por estos puntos:


1)Legibilidad.- Si el manuscrito no se entiende va a ser difícil de transcribir, a los autores se exige en los contratos que sus escritos o vayan mecanografiados o que tengan buena letra y no hayan rayado demasiado en ellos. Los tipógrafos son una raza extraña, ávidos recolectores de información pero prácticamente analfabetas por lo que se necesita claridad en los escritos para que se puedan apreciar correctamente.

2)Unificación.- El autor puede tener inconsistencias serias durante la creación de una obra, en muchos casos cuando escribimos usamos dos palabras distintas para mencionar la misma cosa, o la escribimos de formas diferentes. La labor del corrector es entonces unificar criterios, ortográficos en el caso de una palabra que se escriba de dos formas distintas como los préstamos idiomáticos; transliteraciones cuando al traducir frases u oraciones de distintos idiomas se importa la sintaxis del mismo; puntuación en casos en los que el autor utilice distintos criterios con un solo signo; abreviaturas y formas alternativas cuando se decida a utilizar un determinado nombre en su forma o idioma original o su traducción o uso en el idioma del autor.


3)Gramática.- El texto debe mantener siempre las ideas del autor, pese a las modificaciones hechas por el corrector. La gramática siempre será discutible, pero todo depende de la capacidad y los conocimientos del corrector para hacer lo que sea pertinente.


4)Claridad y Estilo.- Más complicada que la corrección gramatical es la corrección estilística. Siempre se corre el riesgo de destruir las ideas originales del texto, pero nuevamente, eso depende de la capacidad del corrector. Un texto tiene que ser legible y al mismo tiempo no reducirse al simplismo, el estilo del autor se mantiene pese lo que pese ya que sin esto se tendría un limpio texto sin nada de especial.


5)Veracidad de la Información.- Existen ocasiones donde los autores no dan cuenta de que los datos que proporcionan son o histórica o cuantitativamente erróneos. La cultura del corrector debe de ser tal que puede darse cuenta de que el volcán Popocatepetl no está en Asía sino en América o que una hormiga no mide 2 metros sino 2 centímetros.


6)Propiedad y legalidad.- Es importante cuidar que el autor en un descuido no se haya apropiado de la cita de otro sin mencionarlo o que en el manuscrito no existan palabras o conceptos que puedan acarrear problemas a la editorial en determinados momentos.


7)Detalles de producción.- Durante la corrección se toman en cuenta detalles como la procedencia del corrector, externo o interno. La estandarización de la simbología de la corrección, cambios hechos por el autor y finalmente la revisión de pruebas de impresión donde se pudieran detectar más problemas o errores tipográficos.

De la pluma a la imprenta


El mundo editorial tiene que responder ante audiencias cada día más exigentes y con intereses completamente dispares. De entrada las editoriales necesitan encontrar una especialización, es decir, existen editoriales para cada tema, hay algunas más universales como Fondo de Cultura Económica y otras más especializadas como Santillana.

Después de formar el concepto editorial se recurre a editores que se especialicen en temas particulares. Existen editores que conocen más de poesía mexicana que otros y algunos que saben más de historia del arte, etc. Ya que se tiene todo eso los editores simplemente se sientan a esperar que lleguen manuscritos para publicar ¡Falso! El editor que espera a que el manuscrito indicado toque la puerta de su oficina es un mal editor.

Desde que alguien escribe una hoja hasta que se coloca el libro en mostrador existe un gran paso. Primero que nada, el manuscrito tiene canales importantes mediante los que llegar al editor: encargos (gracias a los agentes editoriales), concursos, contactos o buscadores de textos. Todas estas vías hacen que encontrar un título para publicar sea más fácil.

Pero aún ahí el editor tiene muchos problemas para poder publicar. El editor debe contar con el conocimiento de la realidad editorial, del tema, se debe de apoyar en consultores externos e internos y debe tener la capacidad de decidir qué libro importa publicar o no; la decisión es muy complicada, de ello depende la supervivencia de la empresa editorial.

Ahora que si se agotan las ideas siempre se pueden recurrir a proyectos más generales que normalmente aportan un buen número de ingresos a la casa editora:

1) Series.- Las conocidas series pueden ser un buen punto para llevar a cabo un proyecto. Narnia, El señor de los anillos, Harry Potter y Crepúsculo son un buen ejemplo de series que han dejado ganancias millonarias; sobre todo desde su incursión al cine.

2) Libros de Texto.- El gran negocio en México sería que una empresa pudiera hacer todos los libros de texto gratuito, empresa privada quiero decir. Pero ya cuando existen tratos con escuelas o profesores los libros de texto pueden convertirse en una buena fuente de ganancias.

3) Libros de Consulta.- ¿Quién no quisiera tener en su casa una enciclopedia o un atlas de su animal preferido?

Pero lo más importante de todo esto es que cuando las empresas editoriales vayan a publicar un libro digan: “este es nuestro libro”.