6.5.10

De la pluma a la imprenta


El mundo editorial tiene que responder ante audiencias cada día más exigentes y con intereses completamente dispares. De entrada las editoriales necesitan encontrar una especialización, es decir, existen editoriales para cada tema, hay algunas más universales como Fondo de Cultura Económica y otras más especializadas como Santillana.

Después de formar el concepto editorial se recurre a editores que se especialicen en temas particulares. Existen editores que conocen más de poesía mexicana que otros y algunos que saben más de historia del arte, etc. Ya que se tiene todo eso los editores simplemente se sientan a esperar que lleguen manuscritos para publicar ¡Falso! El editor que espera a que el manuscrito indicado toque la puerta de su oficina es un mal editor.

Desde que alguien escribe una hoja hasta que se coloca el libro en mostrador existe un gran paso. Primero que nada, el manuscrito tiene canales importantes mediante los que llegar al editor: encargos (gracias a los agentes editoriales), concursos, contactos o buscadores de textos. Todas estas vías hacen que encontrar un título para publicar sea más fácil.

Pero aún ahí el editor tiene muchos problemas para poder publicar. El editor debe contar con el conocimiento de la realidad editorial, del tema, se debe de apoyar en consultores externos e internos y debe tener la capacidad de decidir qué libro importa publicar o no; la decisión es muy complicada, de ello depende la supervivencia de la empresa editorial.

Ahora que si se agotan las ideas siempre se pueden recurrir a proyectos más generales que normalmente aportan un buen número de ingresos a la casa editora:

1) Series.- Las conocidas series pueden ser un buen punto para llevar a cabo un proyecto. Narnia, El señor de los anillos, Harry Potter y Crepúsculo son un buen ejemplo de series que han dejado ganancias millonarias; sobre todo desde su incursión al cine.

2) Libros de Texto.- El gran negocio en México sería que una empresa pudiera hacer todos los libros de texto gratuito, empresa privada quiero decir. Pero ya cuando existen tratos con escuelas o profesores los libros de texto pueden convertirse en una buena fuente de ganancias.

3) Libros de Consulta.- ¿Quién no quisiera tener en su casa una enciclopedia o un atlas de su animal preferido?

Pero lo más importante de todo esto es que cuando las empresas editoriales vayan a publicar un libro digan: “este es nuestro libro”.

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