
La sección financiera del ámbito editorial no es muy divertida, pero seguramente es una de las más importantes. Recordar que después de todo, en la mayoría de los casos, las editoriales son negocios y buscan obtener ganancias, por paupérrimas que estas pudieran ser. Al fin y al cabo de no poder obtener un margen de ganancias sería la muerte de la editorial.
Primero que nada se tienen que establecer ciertos costos iniciales:
- Costos de preparación editorial: Son aquellos en los que se contemplan a los correctores de estilo, diseñador, etc. Es decir todos aquellos destinados al proceso de creación del libro, no su manufactura.
- Costos de manufactura: La hechura del libro; papel, tintas, impresión, etc.
- Costos de comercialización y distribución: Lease transporte, promoción, etc.
Existe otra forma y esta radica en calcular los costos con respecto a la producción, es decir, qué tantos se van a lanzar al mercado y qué tanto necesito para recuperar mi inversión. De acuerdo a esto se calculan dos cosas:
- Costos Variables: Aquellos que se incrementan con el número de ejemplares.
- Costos no Variables: Aquellos que no dependen del tiraje, por ejemplo: el diseñador cobra por el trabajo una vez, no 1000 veces.

También hay que calcular el precio de venta con respecto a la probabilidad de recuperar algo de dinero. Luego hay que tomar en cuenta aquellos otros resquicios de ganancia como los derechos de reproducción intelectual o las ediciones en línea que dejan, cada vez más, una cantidad interesante de ganancias.
A su vez es importante crear una industria editorial con proyectos a largo plazo y en la que las diferentes casas y editores se unan para trabajar en conjunto. La necesidad de conformar un sector clave en la producción cultural tiene que obligar a los editores a buscar distintas formas de lograr no sólo una ganancia y de conformar una industria sana que provea la posibilidad de más y mejores creaciones. También recae en los gobiernos la posibilidad de otorgar créditos para que la industria pueda producir los bienes culturales que tanto necesitamos.
Finalmente los editores y la industria editorial conforman el pilar de la producción cultural de un país, que necesariamente refleja el estado del mismo.
Referencias
Datus C. Smith. “Desarrollo editorial: de la idea al libro”, en Guía para la publicación de libros. UdeG, México, 1991.
3 comentarios:
Hola, efectivamente el tema financiero puede resultar complejo desde el punto de vista de la Comunicación. Sin embargo, es un tema de vital importancia en la industria editorial, pues se requiere un buen manejo financiero dadas las características de la propia industria: retorno lento, inversiones incluso antes de que se venda el primer ejemplar de un libro.
Las ediciones "en línea" no existen; se habla de ebook, de bases de datos, pero no de libros en línea. En todo caso, serían los que menos dejen al editor, por la caracterñisticas de open access que supone estar "en línea".
Saludos
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